
SOBRE MÍ
Soy Romi, sex coach certificada.
MI HISTORIA
Soy Romi. Me formé dentro del mundo del sex shop, en un negocio familiar con trayectoria en el rubro desde 1986, y cuento con más de 15 años de experiencia profesional.
Mi recorrido combina conocimiento profundo del producto, experiencia comercial y una mirada actual sobre el bienestar y la educación sexual.
Crecí entendiendo tanto el funcionamiento del negocio como la experiencia real de las personas. Esa integración es lo que hoy diferencia mi trabajo.
FORMACIÓN Y RECORRIDO
Soy sex coach certificada y continúo capacitándome de manera constante.
Completé una diplomatura en Sex Coaching en Buenos Aires y realicé numerosos cursos con certificación avalados por SASH y FUNDASSEX.
Además de mi formación académica, mi experiencia práctica en el rubro me permitió comprender en profundidad el vínculo entre educación, asesoramiento y experiencia de compra.
QUÉ ME MOTIVÓ A PROFESIONALIZARME
Lo que me impulsó a estudiar y capacitarme fue, principalmente, escuchar.
Durante años atendí personas, escuché sus historias, sus dudas, sus miedos. Y muchas veces sentía que lo que leía en libros o lo que el mercado repetía no coincidía con lo que realmente estaba pasando en la vida de las personas. Había algo que iba mucho más allá. El sufrimiento, la desinformación y las expectativas poco reales me llevaron a cuestionar ciertas miradas simplificadas sobre la sexualidad. Empecé a comprender que, en muchos casos, la sexualidad había sido comercializada, reducida a productos o fórmulas rápidas, dejando de lado la educación, el contexto y la experiencia real.
Esa inquietud fue la que me llevó a formarme seriamente. Necesitaba entender más. Necesitaba tener recursos profesionales. Necesitaba acompañar desde un lugar responsable.
Estudiar no fue una formalidad. Fue una decisión consciente de integrar experiencia real con formación académica y construir una mirada más amplia, humana y estratégica.
PRENSA
Fui entrevistada por la revista Caras, donde abordé cómo el tabú en torno a la sexualidad no es generacional, sino cultural.